“A Rafael Amor”

Cuando aún no se habían extinguido
los fragores de la bofia dando leña,
unos pocos tuvimos la fortuna
de escuchar tus canciones en La Peña.

Después, entre hambre y verso,
verso, canto, rebeldía,
El Rincón del Arte Nuevo…
la Taberna Encantada… Toldería…

“Con una margarita en el ojal”,
corriendo como “El loco de la vía”,
con tiempo para estar cinco minutos
soñando en la vidriera… de la juguetería.

A veces solitario, nunca solo,
para eso “yo seré tu compañero”,
y haré del corazón una posada
donde nunca serás un “extranjero”.

Te doy gracias, Rafael, por la poesía,
por tener una “abuela lavandera”,
por haber pregonado un mundo nuevo,
sin himnos, sin colores, ni fronteras.

Por hacernos saber que “no es lo mismo”
o inventar un “manual del reprimido”,
por no entregarte nunca, “corazón libre”,
o cantarle “al compañero” que se ha ido.

Por cantar una “canción para una lágrima”,
y amarrarla con “cintas amarillas”,
o evocar el acento de “Violeta”
en el dulce rumor de “la canilla…”

Gracias, Rafael, por la ternura,
muchas gracias, en fin, por tu apellido,
muchas gracias por el gesto generoso
de dejarme presumir de ser tu amigo.

Y recuerda,
que cuando digo amigo,
no me refiero al sutil intercambio de favores,
estoy hablando del hombre,
y estoy pensando en poemas…
y estoy cantando canciones.

"Efemérides"

Sí, tenéis razón. "Efemérides" no es un libro. No puede serlo ni he pretendido que lo sea.

Es, simplemente, la recopilación de esos poemas que fueron compuestos a la sombre de alguna ocasión especial, pensando en alguna persona concreta. Son los poemas de un día, de un momento, pasado el cual nunca he vuelto a utilizarlos, pero quienes los inspiraron, siguen rimando con aquellas cosas a las que quiero. Por eso están aquí: