“A mi padre”

Por ese sitio que tengo
a la espalda de los ojos,
me has pasado como un velo…
y te he visto como eres,
un poco escaso de pelo,
los ojos limpios,
de hombre bueno,
la tez curtida,
seguro el pulso
y el mirar… sereno.

Alguna arruga incipiente
que te recorre la frente,
y no me parece extraño,
a fin de cuentas ¿qué quieres?,,,
es el paso de los años…
de esos años que se han ido, sí,
mas no en vano,
no, no en vano,
que nadie como tú
ha construido
un millón de fantasías,
de esperanzas, de alegrías,
sin usar otra herramienta
que tus manos.

Y te he visto,
observándolo todo desde lejos,
acercarte hasta mi lado;
y en el último instante,
poniendo tu silencio por delante,
guardarte algún consejo.

Y así, siempre callado,
velar por mí dormido,
cuidar de mí despierto…
permitirme leer en tus pupilas
como en un libro abierto.

Y ser mi profesor de cada día,
y sin mandarme deberes,
sin lecciones,
enseñarme a caminar
cerrando heridas
y abriendo corazones.

No sé
por qué capricho del destino,
o qué extraño sortilegio,
a tu lado he aprendido,
estoy seguro,
lo que no puede enseñar
ningún colegio.

A sentarme sin más,
a ver pasar la nada,
protegido tan sólo por el manto
de la cálida luz de tu mirada.
A mirar a la vida cara a cara,
a llamar a las cosas por su nombre,
a enfrentar el futuro sin reparos…
a hacerme un hombre.

A sentirme capaz de hacerlo todo,
a estar seguro,
a saber distinguir perfectamente
que ser fuerte
no es lo mismo que ser duro.

A encontrarme tu imagen reflejada
cada vez que me miro en el espejo,
a hacerme como tú,
y saber más por diablo
que por viejo.

Sí, amigos, sí,
hoy os lo quiero contar,
antes que me falte el tiempo
y el orden de mi vida se descuadre…
que os quede muy claro a todos:
que os hablo de mi padre.
De mi padre, sí, que día a día,
desde que era bien pequeño,
a fuerza de ilusiones y de sueños,
supo llenar mi infancia de poesía.

"Efemérides"

Sí, tenéis razón. "Efemérides" no es un libro. No puede serlo ni he pretendido que lo sea.

Es, simplemente, la recopilación de esos poemas que fueron compuestos a la sombre de alguna ocasión especial, pensando en alguna persona concreta. Son los poemas de un día, de un momento, pasado el cual nunca he vuelto a utilizarlos, pero quienes los inspiraron, siguen rimando con aquellas cosas a las que quiero. Por eso están aquí: