Libros de poemas

Con este nombre agrupé mis primeros poemas, aquellos de juventud, de los que el más elemental de los pudores, en condiciones normales, me llamaría a avergonzarme. Pero no es así.
Los conservo como el ejercicio poético aquel que ha resultado imprescindible para procurar lo que hoy escribo, que es diferente, sí. Pero no sé si mejor.
Los conservo, en fin, porque a día de hoy, tal vez, apenas alcanzan a ser “ecos”, pero siguen siendo muy “de dentro” .
Siempre me he negado a tocar una sola coma… y sé que no la tocaré. Permanecen como fueron escritos. El eco siempre es fiel al sonido que lo originó.

“Rimando amores” recoge los poemas escritos entre 1990 y 1994. Muchos de ellos no nacieron con vocación de encerrarse en un poemario, brotaron libres, fruto de la vida… qué le voy a hacer si después resultó que rimaban.
Aquí están algunos de ellos, como decía Bécquer, como el caballo de copas.

“Campos de Nostalgias y de Sueños” supone el primer libro de poemas con verdadera vocación de poemario. Desde el pricipio está concebido como una unidad, cuyo sentido, tomados los pemas de uno en uno, es otro bien distinto al que adquiere el libro en su conjunto.

Es, como toda poesía, un libro acerca de la vida. Las nostalgias, como su nombre indica, son nostalgias. Los sueños, como dice su nombre, son mentiras.

En él caben el gozo y el llanto… como en toda poesía.

Que nunca lea nadie este poema
guárdalo celosamente
con llave en un cajón.
Y así,
si alguna vez lo miras
y te acuerdas,
mi palabra
sonará siempre virgen
en tu oído.

“Hortelano de Versos” es una colección de poemas escrita entre dos “poemarios”.
¿Que no tiene la unidad que he reivindicado en otras ocasiones?
Puede ser.

Tampoco son iguales los dos hijos que no tengo. No lo son las dos mujeres que he querido, ni los dos ojos con los que observo estas realidades múltiples, nunca iguales, que llamamos vida.

Si por alguno de mis libros siento un aprecio especial, es por “Hortelano de Versos” . No sé bien cuando empezó y creo que aún no ha terminado:
…no os confundáis,
cada verso que leéis es puro llanto…
yo no sé escribir poemas”.

Una isla, el sol, la sal… y el color de los ojos de las náyades escapando del mar. Las olas baten con idéntico rumor, con una rima constante.

Sí, Menorca tiene nombre de mujer, de rumor, de poema.

“Poemas de Cercanías” es la colección de una treintena de pequeñas composiciones con un sentido común. lo breve y lo cercano, lo sencillo y lo sentido, una vez más, bajo la forma de la expresión poética.

Todas juntas componen un relato; el relato de una historia. De una historia de amor.

¿Triste?… como al fin resultan ser todas las historias, pero repleta de belleza por sus cuatro puntos cardinales, como todas las historias también.

El pudor me impide afirmar que se trata de una pequeña novela, pero diré sin miedo que de un relato, sí. A través de ellos se puede intuir el desencale de una trama de la que el lector ha de ser observador y cómplice, protagonista y testigo.

Mi último libro de poemas se titula “Diario de un perdedor”, más desgarrado que ningún otro. Provocador, a juicio de algunos; portador de un estilo diferente, según otros… creo que ni una cosa, ni otra.

Es, sencillamente un libro nuevo que surge de una necesidad diferente, que presenta un nuevo modo de ver el mundo, impregnado de otra sensibilidad.

En realidad es tomar conciencia de la historia de mi vida, con lo que alrededor de ella ha acontecido, y vestirla de poemas.
Es un diario que no sucede día a día, pero está contado por un perdedor.

Sí, tenéis razón. “Efemérides” no es un libro. No puede serlo ni he pretendido que lo sea.

Es, simplemente, la recopilación de esos poemas que fueron compuestos a la sombra de alguna ocasión especial, pensando en alguna persona concreta. Son los poemas de un día, de un momento, pasado el cual nunca he vuelto a utilizarlos, pero quienes los inspiraron, siguen rimando con aquellas cosas a las que quiero. Por eso están aquí:

La producción poética nunca se detiene cuando escribir es la respuesta a una necesidad contra la que no sirve rebelarse. Surge a veces de forma anárquica, como la diáspora insurrecta que es la poesía, en palabras de Rafael Amor.

Es un libro de madurez y de sentimiento. Es un libro bien aferrado a la vida.