Diversatoria (Diversidad – Compensatoria).

Publicado en: Revista CAP Latina-Carabanchel. No 17. Año 2002.

A lo largo del curso, como asesor de Atención a la Diversidad, muchas cosas me han preocupado, y me han ocupado muchas cosas. He visto también no pocas preocupaciones e inquietudes en otros profesores, en otros maestros y maestras -yo sigo siendo maestro antes que nada-, cada cual desde su punto de vista, desde el ámbito en el que se mueve, desde la etapa a la que dedica su trabajo y su esfuerzo… pero pocas tan generalizadas y constantes como las del profesorado de Educación Compensatoria.

Tanto es así, y tanta es la cantidad de detalles y problemas que preocupan a estos compañeros y compañeras, que pronto vi la necesidad de difundir, de alguna manera, la situación de la compensatoria en los centros, para hacer partícipes de las circunstancias que la rodean, no ya a los titulares de estas unidades, sino al profesorado en general –y a los equipos directivos en particular-, en un intento de empezar a sensibilizar a todos acerca de las necesidades asociadas a una correcta puesta en marcha del Programa de E. Compensatoria.

La revista del C.A.P. puede ser un buen medio para ello.

No abundaré en recordar las medidas legislativas que enmarcan el programa, ni las Órdenes Ministeriales, Decretos o resoluciones que lo regulan, pues son bien conocidas de todos y se encuentran a vuestra disposición en multitud de medios. En un intento de practicidad, atenderemos a cuestiones concretas de indudable interés que se plantean diariamente en las aulas y pueden ocasionar algún conflicto en los claustros:

¿Qué alumnos-as son susceptibles de ser incluidos en el Programa de Educación Compensatoria?

La reglamentación al respecto es clara y precisa. El programa de E. Compensatoria está concebido para atender al alumnado que cumple, a la vez, dos condiciones:

  1. Presenta dos años o más de desfase curricular, en relación con el grupo en el que, por razón de edad, debería estar incluido.
  2. Se encuentra en alguna de las tres situaciones siguientes:
    • Ser inmigrante, con desconocimiento total o parcial de la lengua y, por tanto, con imposibilidad de una comunicación de acceso al currículum.
    • Pertenecer a alguna minoría étnica.
    • Ser objeto de desventaja social, familiar, económica,… que puede acarrear una escolarización irregular.

Según esto, no serán objeto aquellos alumnos que presentan dificultades de aprendizaje, desmotivados o que sencillamente “molestan” en clase.

Una vez constituido el grupo de Educación Compensatoria, y asignado el profesor o profesora ¿Qué ha de hacerse con estos alumnos-as y quién debe hacerlo?

Los alumnos de E. Compensatoria no son responsabilidad exclusiva del profesor-a nombrado para ello. Son alumnos del centro, sujetos a todas las medidas educativas que el centro, en su conjunto, pueda establecer para ellos. Y siguen perteneciendo a un grupo- clase, a cargo de un tutor-a, que sigue asumiendo la responsabilidad que le corresponde como en el caso de los demás alumnos del grupo.

A la vista de las necesidades que presenta el grupo de E. Compensatoria, y cada alumno en particular, a la vista de la imposibilidad en cada caso para seguir el currículum ordinario, el profesor de Compensatoria presta un apoyo a estos alumnos en aquellas áreas que se ha determinado por el tutor o el equipo docente, pero no en aquellas otras en las que el alumno puede permanecer con su grupo de referencia.

Por otra parte, este apoyo no es vitalicio y constante, el alumno puede evolucionar según la naturaleza de las dificultades que le impiden su acceso al currículum ordinario, por lo que el número de horas semanales en las que recibe apoyo puede ser variable en el tiempo, incluso llegar a reincorporarse a su grupo de referencia a tiempo completo y abandonar su pertenencia al grupo de E. Compensatoria.

Se trata, por tanto de una actividad dinámica, variable y cambiante, siempre en función de las necesidades que se presentan en un momento determinado.

Tampoco el apoyo debe producirse siempre del mismo modo, ni implica necesariamente la salida del alumno fuera del aula. La modalidad de apoyo, así como su intensidad y duración será determinada conjuntamente por el tutor -o en su caso el profesor de área- y el profesor-a de E. Compensatoria.

¿Cómo se determina la situación de cada alumno-a y las medidas que deben tomarse en cada caso?

A cada alumno incluido en el programa debe aplicársele una Evaluación Inicial -no una prueba, ni un examen, sino la determinación de su nivel de competencia curricular- al menos en las áreas instrumentales, que a mi juicio, debe estar basada en la observación diaria en clase. (…)

Descargar artículo completo

Este texto corresponde solo a la introducción del artículo.
Para leerlo completo, descarga el PDF.